apostadero naval de buenos aires

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Restauración, refuncionalización y puesta en valor

Estos conceptos, cuyos límites de alcance suelen sobreponerse en áreas intermedias, son los primeros que deben definirse y ponderarse, ya que, a nuestro entender son las acciones que modelan el presente anteproyecto, debiendo mantener un delicado equilibrio.

-La refuncionalización del edificio a un nuevo uso distinto del original implica necesariamente modificaciones de los espacios existentes, pero la libertad de esta intervención se ve acotada por el respeto al carácter testimonial del mismo.

-La restauración tiene un carácter mas bien arqueológico, de rescate y conservación en el tiempo de los elementos originales, y de reproducción fiel de los perdidos en la medida que estos se consideren significativos, sin admitir decisiones que no estén basadas en estrictas investigaciones históricas, análisis y cateos.

-La puesta en valor, en cambio, exige incorporar elementos que no son estrictamente originales, tales como la iluminación, la exposición de partes estructurales o mamposterías de muros y el reemplazo de partes perdidas por elementos modernos que recreen y enfaticen el conjunto existente, realzando su función testimonial.

Se ha tratado de materializar el nuevo diseño funcional afectando mínimamente los elementos originales, intención facilitada en este caso por la versatilidad que ofrece la gran envolvente del edificio, con su carácter de galpón industrial.

Es a este concepto que responden varias decisiones del proyecto, como minimizar las particiones que puedan deformar la nave principal, respetando la modulación existente y manteniendo como circulación longitudinal la galería lateral norte.

Intervención

Podríamos decir que la intervención se desarrolló a partir de operaciones morfológicas que, tras un detallado análisis funcional entendemos no solo contribuyen a la puesta en valor del edificio sino a su óptimo funcionamiento en virtud de los programas planteados.

a- sustracción

Estas operaciones tienden a recuperar virtudes del edificio original, buscando eliminar todos los agregados creadores de confusión justamente por la falta de contraste en la naturaleza y uso de los materiales y que son resultado de la contingencia en función de los cambios de destino del edificio.

a1- Entrepisos y escaleras agregadas: se consideró su eliminación para lograr así la recomposición del “cuerpo de fabrica” es decir de la nave industrial completa

a2- Cielorraso en hall: La eliminación del cielorraso de madera del hall central, además de evitar la confusión creada por un elemento que no respeta el aspecto de las tablas originales, brinda una nueva escala al sitio al exponer la interesante tirantería estructural de pino tea y resaltar el gran espacio a través de la luz cenital a partir del reemplazo del plano horizontal de la cubierta por una traslúcida.

Dentro de los objetivos de puesta en valor del edificio a través de realzar algunas de sus características constructivas más significativas, el Hall constituye un elemento central. Entendemos que el ámbito en el que históricamente el país recibía al inmigrante merece recuperar su jerarquía original, brindándole un nuevo carácter.

a3- Pabellón anexo: su desaparición permite, a partir de las nuevas propuestas brindar un nuevo carácter a la calle y a los ámbitos que se generan.

Para tomar la decisión de su eliminación se analizaron varios aspectos:

-Su peso propio como testimonio histórico, contrapuesto con la deformación que produce en la lectura del carácter original del edificio del desembarcadero.

Para evaluar algo tan inasible como el valor testimonial resulta ineludible situarlo en la época de su construcción, y, aunque no se posee una referencia exacta de la fecha de la misma, en las fotografías que hemos consultado hasta el año 1930 no se registra aún su existencia, lo cual lo catalogaría como un agregado relativamente moderno a un edificio histórico, ya que el Embarcadero, actual Apostadero Naval, se terminó en el año 1907.

Aún así, se evaluaron sus características arquitectónicas, porque, como sucede con valiosas intervenciones modernas en monumentos, podrían conferirle este valor testimonial, pero en este caso no se encuentra más que el anodino estilo de un edificio de administración.

Por el otro lado, si la meta de una puesta en valor del edificio principal es recuperar y realzar las características más definitorias de su carácter, no hay duda que la situación de este agregado lesiona gravemente la lectura de la simetría del frente norte, impide apreciar tanto su tamaño como su volumen y destruye la clara división original entre las masas del Hotel y del Embarcadero.

Aún teniendo presente que al proceder a un ejercicio de restauración siempre se debe ser muy cuidadoso con los juicios estéticos, siempre efímeros, ya que como se expresa en la carta de Venecia su principio es conservar y transmitir en el tiempo el legado cultural, creemos que en este caso específico el primer deber para con dicho legado es definir y recuperar el hecho arquitectónico que se desea transmitir, desembarazándolo de lo accesorio que lo deforma, y que resulta ajeno en el tiempo además de en el espacio.

b-adición

Estas operaciones intentan a partir de su carácter no invasivo, favorecer al realce del edificio original. Para ello en todos los casos los elementos insertados se definen por un contraste vigoroso y delicado entre lo nuevo y lo existente, a través de su carácter formal sintético y tecnológico liviano y de la diferente naturaleza de sus materiales. Cabe destacar que se optó por la elección de  materiales nobles y de bajo mantenimiento pertinentes a un edificio público.

b1-La “galería”: un volumen acristalado de 2.60m de altura y 2.80m de ancho que se adosa al edificio sobre la Calle Histórica y que cuenta con estructura metálica y parasoles de aluminio que protegen del sol del Norte. La altura adoptada  libera y destaca las interesantes ménsulas, cuyo brazo principal funciona como desagüe pluvial; las mismas se hallan completas, exceptuando los tramos verticales que actualmente se han reemplazado por caños plásticos, y que serán repuestas en su función.

Esta pieza brinda carácter contemporáneo al edificio formal y funcionalmente y permite recorrer el edificio desde el Hall de Acceso contemplando la Calle Histórica y abasteciendo sus distintas funciones: Area de la Armada, Capacitación, Auditorio- donde se produce un ensanche conformando un foyer, Depósitos,  Sala Temporaria y Bar, sin interferir con ellas y posibilitando que las mismas se desarrollen en la nave principal en todo su ancho. Un sistema de cerramientos permite tanto cierres parciales del recorrido como aperturas alternativas hacia la calle histórica.

b2- El bar: siguiendo el criterio de la galería, es otro volumen acristalado de igual altura que aquella y  7 m de ancho por 32m de largo con cubierta liviana que se ubica en la Calle Histórica, sin tocarse con el edificio principal sino a través de la galería. Un espejo de agua articula los tres elementos (edificio/ galería/ bar). Su ubicación permite la contemplación de los Jardines del Hotel de Inmigrantes además de caracterizar la calle histórica y generar un patio de exposiciones, un ámbito propio de la sala permanente, por el que ambos se vinculan.

b3- El entrepiso: la incorporación de un entrepiso liviano de 6.50 m por el ancho total de la nave principal en la sala permanente que permite a partir de su presencia la conformación de un ámbito de escala menor en la gran nave, generando un contrapunto con su gran longitudinalidad tomando la vista larga hacia el Río de la Plata desde la planta alta por el ventanal propuesto sobre la fachada Este.

b4- El puente: en el Hall se incorpora este elemento que vincula ambos lados de la planta alta y contribuye al efecto de énfasis deseado para ese espacio además de articularse con el volumen del ascensor que también se agrega.

A partir de las operaciones mencionadas queda conformado el conjunto, al que se accede por la Calle Histórica, enriquecida ahora por la presencia de la Galería y el Bar.

Se plantea el acceso principal por el Hall, ahora rejerarquizado, transformado nuevamente en el corazón del edificio. Allí se ubican la Tienda e Informes y desde allí se accede a todas las funciones del mismo:

A través de las escaleras existentes o el nuevo ascensor a la Biblioteca y al Area Administrativa ubicadas en planta alta.

A través de la galería hacia el Oeste a los Depósitos y Talleres, al Auditorio, al Area de Capacitación y culminando el recorrido al Area Restringida de la Armada que también se organiza en dos plantas con visuales hacia el muelle, la Avenida Antártida Argentina y la Calle Histórica.

A través de la galería hacia el Este al Bar, tomando la visión del horizonte Rioplatense.

A través de un hall secundario con vista al muelle hacia el Este, a la Sala Permanente donde se percibe la magnitud y calidad de la nave original con su iluminación cenital, el entrepiso incorporado que califica el ámbito y la visual hacia el Rio, los aventanamientos hacia el muelle y los ahora recuperados aventanamientos hacia el Hotel de Inmigantes donde se genera el Patio de Exposiciones.

A través de un hall secundario también con vista al muelle hacia el Oeste, a la Sala Temporaria, de escala menor, pero también tomando la totalidad de la nave y con relación directa al área de Depósitos y Talleres.

Acceso y entorno

En relación a la plaza de acceso y áreas aledañas se observa que existe un importante grado de indeterminación urbana. Allí circulación peatonal y estacionamientos surgen casi espontáneamente a partir de usos diferenciados durante la semana en relación al público que acude por trámites de inmigración y los fines de semana en función del esparcimiento. El nuevo programa del Apostadero aporta una nueva necesidad a compatibilizar con las existentes.

Por otra parte, el desarrollo de Puerto Madero y la consolidación de las terminales navieras reclaman una solución integral para el área.

Por todo ello es que se proponen las siguientes líneas de acción

La extensión del transporte/ tranvía que hoy llega hasta Viamonte desde Puerto Madero

La consolidación de un parque/ paseo lineal sobre la Avenida Antártida Argentina  desde la terminal de Buquebus hasta el fin del predio del Hotel de Inmigrantes cuyo carácter se va modificando a lo largo de su desarrollo en tres instancias

1-Desde Buquebus hasta el Apostadero: se propone una sucesión de ámbitos desde la Avenida: estacionamientos arbolados/ parque/ paseo-rambla/ banco- limite con muelle/ muelle/ río

2-Frente al Apostadero: se conforma una explanada- plaza seca de acceso al mismo. Allí, un espejo de agua paralelo a la calle y tres mástiles aportan el carácter institucional al conjunto. La reubicación de las esculturas y bancos existentes terminan de caracterizar el sitio. Un pliegue en el solado permite el contacto con la acera para el acceso de vehículos al Centro Cultural.

3-Desde el Apostadero hasta el fin del predio del Hotel de Inmigrantes la sucesión desde la Avenida: estacionamientos arbolados/ parque/ paseo peatonal, incorporando la arboleda existente/ Reja Hotel. Esta intervención incluye la reestructuración del área próxima al edificio de Prefectura que queda incorporado al paseo peatonal, reubicando los objetos escultóricos y estacionamientos, también aprovechando los árboles existentes.

A lo largo del paseo un trazado geométrico de lajas negras define áreas verdes y  solados de hormigón articulado. Allí se alternan lugares de descanso (bancos y tendidos de sombra) y pequeños  locales gastronómicos o kioscos que servirán tanto al público de día de semana como al turista o visitante de fin de semana.

 

Año 2008

Ubicación Buenos Aires

Autores Sebastián Colle, Rodolfo Croce, Jorge Pieretti, Guillermo Cabrera